Fuerza de voluntad


El joven y apasionado marido hacía objeto a su mujercita de continuas muestras de  amor.

Cansada ella de las asiduas demandas de su esposo, le dijo un día:

– “Deberías tener la fuerza de voluntad del compadre Sabatino. Él dejó de beber. También tú deberías dejar de pensar sólo en el sexo”.

El muchacho se disgustó bastante. Le dijo a la muchacha que para demostrarle que él también tenía fuerza de voluntad, ya no la molestaría más. Y para cumplir lo dicho se fue a dormir en la otra recámara. Pasó un día. Pasaron dos. Pasó una semana.

A los diez días, la mujercita llamó tímidamente a la puerta de la recámara donde dormía su marido y le dijo con humildosa voz:

– “Jesus: El compadre Sabatino ya volvió a tomar”.

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Acerca de Luis Castellanos

Luego de unos años en Maracaibo, de regreso en Caracas. Docente Universitario y Bloguero. Orgulloso padre de dos hijos. luiscastellanos @ yahoo.com | @lrcastellanos

Publicado el 26 octubre , 2009 en Parejas. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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