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Importancia de conocer otros idiomas


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La Mafia de Nueva York contrata a un sordomudo para hacer los cobros por “protección”, pensando que, de caer en cana, el tipo no podría cantar.

Durante la primera semana, el tipo cobró más de U$S 500.000 En la segunda, superó el U$S 1.000.000 Y en la tercera superó los U$S 1.500.000 Pero en ésa oportunidad escondió el dinero y trató de escapar de la ciudad. La Mafia lo buscó, lo encontró, y mediante un intérprete, lo interrogaron.

Ordena el Don:

– “Pregúntale dónde está el dinero”

El intérprete, mediante señas, le pregunta al sordomudo:

– “¿Dónde está el dinero?”.

El sordomudo hace unas señas, diciendo:

– “No sé de qué está hablando.”

El intérprete traduce:

– “Dice que no sabe de qué estás hablando.”

El Don saca una 38 y se la mete en la oreja al sordomudo. Y nuevamente ordena al traductor:

– “Preguntale dónde está el dinero, a ver que dice ahora.”

El sordomudo hace unas señas frenéticas contestando:

– ” Está en el Central Park, bajo el tercer árbol a la izquierda, a partir de la entrada de la calle 81 Oeste.”

El intérprete muy serio traduce:

– “Dice que no sabe de qué carajo estás hablando. Qué no te dan los huevos para apretar el gatillo y que te vayas a la puta madre que te parió.”

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Big Leroy


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 Entran dos hombres en un apartamento pequeño, caliente y húmedo, arrastrando un muchacho flaquito y debilucho por los brazos.

Adentro está Big Leroy (alias La Cebolla), un negro enorme, sudado, hediondo, con cara de mala gente, palillo en la boca, limpiandose las uñas con un machete de cortar coco.

Uno de los hombres dice: -Oye Big Leroy, el jefe mandó que te cojas por el culo a este sujeto hasta que no pueda más… Dijo que es para que él aprenda a no querer hacerse el valiente con la gente del barrio.

La víctima grita desesperada e implora perdón.

Pero Leroy apenas asiente con la cabeza, ignorando los lamentos del hombre:

– Pueden dejarlo ahí en ese rincón, yo me encargo de ese hijo de puta dentro de un momento.

Cuando los dos hombres salen, el muchacho dice:

– Sr. Leroy, por favor, no me haga eso, déjeme ir que yo no le digo a nadie que Ud. me dejó ir sin castigo…

Leroy dice:

– Cállate la boca y quédate quieto ahí!

Cinco minutos despues, llegan los dos hombres arrastrando otro individuo:

– Big Leroy, el jefe mandó que le cortes las dos piernas y le saques los ojos a este elemento para que aprenda a no llevarse el dinero del jefe…

Leroy con voz grave dice:

– Déjenlo ahí en ese rincón, que ya resuelvo ese asunto.

Poco después llegan los mismos hombres, arrastrando a un tercer muchacho:

– Big Leroy, el jefe dijo que le cortes el pene a este tipo, para que aprenda a nunca más meterse con la mujer del jefe. Ah!, y dijo que también le cortes la lengua y todos los dedos para que no haya la mínima posibilidad que pueda tocar otra mujer en su vida.

Leroy con voz mas grave aun:

– Ya resuelvo eso. Ponlo alli en el rincón junto a los otros dos hijos de puta esos.

Cuando se retiran los tipos, el primer muchacho que había llegado dice entonces en voz baja:

– Señor Leroy, con todo respeto, solo para que Ud. no se vaya a confundir, yo soy el del culo, se acuerda, ¿no?

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